Dice Antón Reixa (candidato a presidir la SGAE) que quiere hacer entender al público que “los derechos de autor no son un problema”.
Es curioso, yo creo que tales derechos nunca han sido un problema para el pueblo llano hasta que internet empezó a poner en jaque las ganancias de muchos autores, luego se infiere que los derechos de autor son un problema para los autores puesto que controlar la hemorragia económica es misión casi imposible.
Claro que la SGAE tampoco es que ponga mucho de su parte. El pasado junio hemos visto que clase de panda de cuatreros gobernaban ese cabaret y como otros miembros (a los que yo tenía por inteligentes) aún seguían defendiendo la institución y a los cuatreros a pesar de las evidencias. ¿Desde la creación de tal peculiar institución, de verdad los socios se reunieron alguna vez?
Los autores en vez de marear la perdiz con eufemismos y chorradas, que digan claramente que lo que quieren es pasta, que van a llegar hasta al mismísimo infierno si hiciera falta para que su cuenta corriente no se vea afectada y que si hay que poner leyes restrictivas y anticonstitucionales para los internautas pues se ponen, y que si hay que poner penas de 6 meses de cárcel a un chaval por bajarse una discografía pues se ponen, al fin y al cabo la justicia va acabar siendo como la sanidad: privada y para unos pocos que se la puedan costear.
A todos estos que se rasgan las vestiduras por el tema de las descargas no les preocupa que su obra circule libremente por la red, les preocupa que lo haga gratis (y muchos andan levantando el puño todavía, en fin). Pues a lo mejor tendrán que replantarse su negocio: estamos en la era digital e internet es un torbellino de posibilidades, hay más consumidores que autores, después de tanta libertad no pueden pretender encausar por algo que ya es costumbre.
Este Tsunami no empezó ayer, ni hace un mes ni un año, y la SGAE creyó que se trataba sólo de “Top Mantas” y de duplicar CD’s . Pero esta ola gigante consiste en mucho más que duplicar, descargar, copiar, etc., por eso vemos con malos ojos a los que quieren intervenir el mayor campo de libertad de expresión, por eso nos reímos de los ladrones que se roban a sí mismos, por eso nos mostramos escépticos, señor Reixa, cuando le oímos decir que “la SGAE tiene que ser transparente para el público” o “Tenemos que poner en marcha [en la SGAE] mecanismos de control rigurosos”. Hay que tener valor.
.

No hay comentarios:
Publicar un comentario